Sobre nuestro fundador
Carlos Quintana
Carlos Quintana es, ante todo, un apasionado por la comunicación.
Un visionario que, desde muy chico, entendió que los medios no eran solo entretenimiento, sino una herramienta para conectar, educar y dar voz.
Desde niño soñó con tener su propio canal de televisión. En una época donde ese sueño parecía lejano, reservado solo para grandes empresas, él ya imaginaba una pantalla distinta: más abierta, más cercana, más accesible para todos.
Con el paso del tiempo y la evolución de la tecnología —especialmente con la llegada del streaming y las plataformas digitales— ese sueño empezó a tomar forma.
Hoy, lo que antes era imposible, se volvió realidad: crear contenidos, emitir señales y formar parte de un ecosistema donde los canales pueden convivir en una misma grilla, sin depender exclusivamente de estructuras tradicionales.
Pero el camino no fue fácil.
En el año 2023, Carlos atravesó uno de los momentos más difíciles de su vida profesional. Fue señalado y perseguido por una importante compañía de televisión satelital, que lo acusó injustamente de emitir contenidos de televisión paga sin autorización.
Un ciudadano común enfrentándose, en clara desproporción, a una multinacional.
Detrás de esa situación hubo intereses, interpretaciones erróneas y denuncias que nunca reflejaron la realidad de su trabajo.
Aun así, tuvo que atravesar un proceso legal complejo, desgastante e injusto, que puso a prueba no solo su proyecto, sino también su convicción.
Lejos de rendirse, ese momento marcó un antes y un después.
Carlos decidió transformar la adversidad en propósito.
Reafirmó su visión: la televisión debe ser de acceso libre, transparente y para todos.
Hoy, fortalecido por la experiencia y con una mirada mucho más clara, redobla su apuesta.
Esta web y esta aplicación nacen como una iniciativa de difusión, educación y promoción de la Televisión Digital Abierta en Argentina.
No se trata solo de tecnología. Se trata de una idea.
Una idea que defiende el acceso a la información, la libertad de expresión y el derecho de cada persona a elegir qué ver, sin barreras.
En un contexto donde los grandes grupos concentran contenidos, Carlos propone algo distinto: una alternativa abierta, legal, informativa y construida desde la independencia.
Este proyecto es, en esencia, un acto de convicción.
Una forma de decir que todavía es posible hacer comunicación desde otro lugar.
Porque para él, la televisión no es solo una pantalla. Es una oportunidad.
Y esa oportunidad —hoy más que nunca— quiere que sea para todos.